Causas de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal: Más allá de la genética

Hoy quiero hablaros de un tema que genera muchas dudas y preocupaciones: las causas de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII), específicamente la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa.

Comprendiendo la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa

Muchos pacientes llegan a mi consulta con la pregunta: «¿Qué he hecho para desarrollar enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa?«.

Quiero empezar diciendo que ¡no es culpa vuestra!

La EII, que incluye tanto la enfermedad de Crohn como la colitis ulcerosa, a menudo surge de una combinación de factores genéticos y ambientales.

La genética no es el único factor

A diferencia de otras condiciones como la celiaquía, donde una prueba genética puede revelar predisposiciones, la EII implica una variedad tan amplia de polimorfismos y mutaciones que hace imposible un enfoque similar.

Si bien es cierto que se requiere una predisposición genética para desarrollar EII, esto es solo una parte de la ecuación.

El papel del sistema inmunitario y los factores ambientales cómo causas de la EII

Además de la genética, la alteración del sistema inmunitario juega un papel crucial. Desafortunadamente, esto no podemos cambiarlo y, a veces, ni tan siquiera tenemos tiempo de trabajar los factores ambientales para prevenir su aparición en la medida de los posible.

Esto se evidencia en casos de niños que desde muy pequeños desarrollan EII.

Sin embargo, hay un rayo de esperanza: los factores ambientales. Estos incluyen aspectos como vivir en una ciudad contaminada, el sedentarismo, y la dieta. Factores protectores pueden ser el nacimiento por parto vaginal o la lactancia materna.

Por otro lado, el estrés crónico y un sueño inadecuado pueden predisponer al desarrollo de la EII.

Modificando lo que podemos: Dieta y estilo de vida

Aunque no podemos cambiar nuestra genética o completamente nuestro sistema inmunitario, sí podemos influir en nuestra salud a través de la dieta y el estilo de vida.

En futuros vídeos, hablaré más sobre las dietas específicas para la EII.

Es importante recordar que tener un brote de enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa no es culpa tuya. Con las cartas que tenemos, lo importante es hacer lo que podamos.

En conclusión

Es fundamental entender que, aunque hay extremos en cómo la Enfermedad Inflamatoria Intestinal afecta a diferentes personas, la mayoría nos encontramos en algún punto intermedio. Mantener una dieta equilibrada, realizar ejercicio y tratar de tener un sueño de calidad y un estrés bajo pueden tener un impacto positivo en nuestra salud. 

En el próximo artículo, profundizaré sobre qué comer durante un brote de EII.